Sequedad Ocular: explicación y cómo combatirla



Un conocido nos preguntó el otro día sobre este tema, así que os transmito a todos la respuesta:

“La sequedad ocular puede producirse por poca lubricación ocular (poca cantidad de lágrima), o por agresión de un agente externo que es más fuerte que la protección de lágrima propia que tenemos, por ejemplo aires acondicionados, calefacciones, viento, polvo, alérgenos, etc.

Produce síntomas de picor, arenilla, escozor, sensación de cuerpo extraño, pinchazos, sequedad y puede producir enrojecimiento de la conjuntiva (zonas blancas del ojo) en grados diversos. Nunca se produce legaña amarilla, eso ya pasa a ser un proceso infeccioso. Es decir: enrojecimiento ocular intenso y legaña amarilla = conjuntivitis. Que debe ser tratada de otra forma.

Zonas del ojo que pueden quedar afectadas por la sequedad ocular

– la primera es la zona blanca o conjuntiva. Es una mucosa, un tejido que es una especie de camisa sobre el globo ocular. No está pegada en todas partes y cuando hay poca lubricación al pasar el párpado por encima recibe tirones, aparecen microgrietas y eso produce una mala sensación.

– La segunda zona son los párpados, los bordes libres, donde NO se debería de hacer la raya con maquillaje. Esta zona contiene múltiples glándulas, como surtidores de una fuente, que si no están limpias y libres no producen la cantidad de grasa de la lágrima que necesitamos. Cuando hay poca lágrima de aquí sale poca secreción y por lo tanto el párpado se seca y pasa agresivamente sobre el ojo.

– La tercera zona es la córnea, es nuestra primera lente, a través de la cual entran las imágenes en el ojo. Si se seca se producen descamaciones en el epitelio corneal (epitelio = primera capa de piel que tenemos en el cuerpo), como en un brazo o en una rodilla. Son como úlceras microscópicas, se llama queratitis epitelial. Esto nos pasa todos los días en algún grado, puesto que estas células tienen un ciclo de vida y están hechas a modo de escudo que se rompe y recompone. Pero cuando hay una sequedad pronunciada, esas microúlceras crecen o se mantienen sin regenerarse por más tiempo del deseado; dejando al descubierto zonas que producen muy mala sensación. Llegando a producir desde síntomas leves, hasta dolor extremo, que puede venir acompañado de mala visión.

Prevención de la sequedad ocular

Si tenemos predisposición a la sequedad:
– usar lágrimas artificiales en la medida de nuestras necesidades.
– cuidado con las calefacciones y aires acondicionados.
– cuidado con los maquillajes y sustancias tóxicas (alcoholes, disolventes, etc…), cuidado con las alergias.
– buena humedad ambiental.
– tareas de cerca (ordenador, lectura) hacen que parpadeemos menos = más sequedad. Conducir también nos hace mantenernos con lo ojos abiertos y pestañear menos.

La lubricación ocular es el mejor preventivo. No hay que poner un fármaco a menos que se tenga una patología que lo necesite, porque un fármaco usado al libre albedrío puede producir un problema aún mayor. Los fármacos tienen que usarse con control. Pero las lágrimas artificiales no son fármacos.

Lágrimas artificiales muy recomendables, hay muchísimas, pero siendo prácticos: que no tengan conservantes y que reúnan las características de viscosidad adecuadas a cada caso.
Las hay líquidas, en gel, o en pomada: las líquidas para un uso normal, a demanda. Las en forma de gel o pomada son muy recomendables para antes de ir a dormir y después de levantarse cuando ha habido un mal día. Pero se pueden utilizar a demanda, o bajo la prescripción que os indiquen; lo que ocurre es que emborronan un poco la visión.

Cuando tenemos enrojecimiento ocular y molestias que no se pasan con la lágrima a lo largo de las horas = CONSULTAR.

Si necesitáis algo, no dudéis, nuestra clínica está abierta a vuestras consultas.

Un video con una entrevista sobre estos temas:

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