Cirugía Láser – La intervención

Cirugía Láser – La intervención

En la Cirugía Láser se realizan 2 técnicas: LASIK que comenzó a aplicarse en el 1987 y PRK que comenzó a aplicarse antes, y las dos técnicas han demostrado ser altamente seguras y fiables.

La intervención dura entre 5 y 8 minutos por ojo y se lleva a cabo con anestesia en gotas, así que el procedimiento es indoloro.

Durante el procedimiento usted estará tumbado cómodamente en una camilla especialmente diseñada para el equipo en que se realiza la cirugía. Para mantener los ojos abiertos se utiliza un pequeño instrumento llamado Blefaróstato que sostendrá sus parpados para que usted no deba preocuparse por parpadear.

En el caso de la Técnica LASIK, sobre el ojo se colocara un aparato electrónico automático llamado microqueratomo, que levantara en la superficie corneal, una fina capita (0’11 mm) la cual se pone de nuevo en su sitio una vez aplicado el Láser. Este momento solo dura 8 segundos.

No así en la Técnica PRK que el tallado no se realiza sobre la superficie del ojo sino que previa a la aplicación del Láser, se realiza un levantamiento en la superficie corneal (una fina capita de 0,05 mm), si esa capita se repone de nuevo la cirugía se denomina Lasek si no se repone se denomina PRK. La superficie corneal en cualquiera de los dos casos se regenera de nuevo en su lugar a los pocos días.

Seguidamente se aplica el láser sobre la superficie expuesta. Solo se le pedirá que mire a una luz intermitente dentro del equipo laser. El láser estará empleando con usted 2 sistemas: Sistema de Reconocimiento (el láser reconoce su iris, sabe que ojo se está interviniendo y cuáles son los datos técnicos de la cirugía) y el Sistema de Seguimiento (el láser va a acompañar sus movimientos involuntarios durante toda la intervención).

Finalmente se recolocará la capita en su lugar y el procedimiento ha terminado.

Si la técnica realizada en la cirugía ha sido PRK, por seguridad, se le pondrá una lente de contacto terapéutica que se le retirara a los pocos días (esta lente no tiene graduación y cumple la función de “tirita protectora” beneficiando así la recuperación y la ausencia de molestias).